Los hijos del vidriero, de María Gripe, cuenta la historia de Klas y Klara, dos hermanos que, tras la desaparición de sus padres, deben enfrentarse a pruebas mágicas y misteriosas para recuperarlos. En su aventura descubren la fuerza del amor, la esperanza y la valentía. Es un relato de fantasía que mezcla misterio y ternura, transmitiendo valores familiares y de superación.
Hugo, de María Gripe, narra la historia de un niño solitario que, al conocer a nuevos amigos, comienza a descubrir la importancia de la confianza y la amistad. A través de sus experiencias y sentimientos, el relato muestra el valor de compartir, vencer la timidez y aprender a relacionarse con los demás. Es una historia sensible y cercana que refleja las emociones de la infancia.