La novela narra la historia de Josef K., un hombre que es arrestado y juzgado por un crimen desconocido en un sistema judicial opresivo y absurdo. A lo largo del relato, Kafka refleja la angustia, la burocracia y la alienación del individuo frente a instituciones incomprensibles, explorando temas como la culpa, la justicia y la impotencia ante el poder.